Tarde Cárdena en Cañaveralejo.

Por Miguel Angel Manzanares Niño
Jefe Editorial Alternativa Network Colombia.

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(Fotografía David Osorio Giraldo)

La penúltima corrida de la feria taurina de Cali, mostraba un cartel prometedor, encabezado por el maestro de chivas, Enrique Ponce, quien estaba en reemplazado de José Mari Manzanares; el diestro francés Sebastián Castella y el torero nacional Paco Perlaza, torero muy querido por la afición caleña y que había anunciado su retiro en la pasada feria. Los astados cinco de Ernesto Gonzáles, y dos de Ernesto Gutiérrez uno a lidia el otro reserva.

Desafortunadamente pese al cartel la tarde fue intrascendente, incluso agotadora en algunos pasajes, de resaltar algunos momentos de arte logrados por Ponce, el valor y sitio de Castella y las ganas de brillar de Perlaza.

Enrique Ponce. En el primero de su lote Tolimense (482 kg), encontró un toro alegre de salida, rematando bien en los burladeros, que en la muleta le hizo pasar momentos de peligro tratando de colarse por el pitón derecho, sin embargo Ponce a base de experiencia logro controlar la difícil forma de embestir; con la espada tras pinchar una certera estocada que pasaporta al primer cárdeno de la tarde. Palmas para Ponce pitos para el toro.

En su segundo turno Crepúsculo (442 kg) las cosas se vienen a mas, lo recibe al capote con verónicas de gran detalle, emocionado al público y avizorando lo que vendría en adelante; ante el caballo un buen puyazo de Luis Viloria; con la muleta una faena derechista que encontró sus mejores momentos cuando doblándose El de Chivas ejecuta el toreo al redondo, creando euforia en los tendidos; definitivamente lo mejor de la tarde, pase a pase lleno de poderío, temple y arte, pese a uno que otro punteo de la muleta; Ponce iba por todo, pero la tizona le niega el triunfo, sin embargo el público de Cali premia la faena, el detalle, y al maestro, con una oreja.

Paco Perlaza, decidido a mostrar su talento y validar su plaza, va por todo recibiendo al primero de su lote Bambuquero (482 kg) a porta gayola, saliendo bien librado gracias a la providencia, pese a su alegría el toro es discutido por el público por su presencia anovillada, hecho que se hace evidente ante el caballo, tras pasar por el segundo tercio y a razón de una ruptura de pitón, es reemplazado por un reserva de Ernesto Gutiérrez de nombre Emperador (480 kg) un toro alto de bruscas hechuras pero gran poderío, validado en el caballo donde parte una vara; con la muleta Perlaza inicia faena en el centro del ruedo logrando pases de emoción para el público, su labor muleteril fue de momentos, con pocos recursos estéticos pero gran voluntad, al matar lo hace recibiendo, logrando una estocada sin efectividad se complica con el descabello y tras varios intentos se quita de encima al astado.

En su segundo turno con Florecido (490 kg) la historia se repite pases alegres pero sin arte, momentos de buena condición pero matizados por la falta de recursos, una faena que no emociono y que se vino a menos con la falta de casta del astado. Estocada certera pero el puntillero deja parar el toro. Silencio.

Sebastián Castella. Con su primero Rubiales (445 kg) se muestra entregado conectando con el público, inicia su faena en el hilo de las tablas, logrando buenos pases, se lo lleva a los medios hilvanando una faena de buenas condiciones por la derecha, Castella monumental, clava zapatillas en la arena y saca pases al toro de poco recorrido, con la espada pinchazo profundo pero certero descabello. Su segundo toro Aparcero (510 kg) perteneciente a la dehesa de don Ernesto Gutiérrez, fue el más pesado del encierro, fue un toro noble, de los primeros tercios brilla un buen par de John Jairo Suaza «Chiricuto». Con la muleta Castella inicia pasándose al toro por la espalda, muy fijo, sin regalar un centímetro, continúo con buenas tandas por la derecha, exprimiendo las condiciones del toro que se mostraba muy justo en todo sentido, en general una faena de momentos, que cerró con una buena estocada.

A destacar: La presencia del maestro Ponce en Cali, la voluntad de Perlaza, el sitio de Castella.

Para reflexionar. Poca asistencia a la plaza, cercana a dos tercios.

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