ORÍGENES DEL HIERRO EN EL TORO DE LIDIA

Captura de pantalla 2016-05-09 a las 1.08.38

Peña Taurina Sangre Nueva

La costumbre de marcar al ganado, como distintivo o identificación de pertenencia, fue una necesidad del hombre primitivo desde que comenzó a domesticar los animales, primero para distinguirlos de los de sus vecinos, en caso de que se mezclasen, y por otro evitar el robo del ganado; marcas que, posteriormente, desembocaron en la fórmula utilizada para legalizar la pertenencia del ganado de forma oficial.

Fue en Mesopotamia, en dónde se inicia con la costumbre de marcar, primeramente con colorantes, a los animales, más tarde lo hicieron con marcas de fuego sobre la piel, pezuñas o cuernos. Es ahí mismo que se implementó otra fórmula para marcar el ganado, fue el de practicar ciertos cortes en la piel, en especial en las orejas, costumbre que se sigue utilizando en las ganaderías actuales.

En el mundo romano los animales eran marcados de diferentes formas, según la función a la que se destinase cada animal, tal como lo reseña Virgilio, que en su obra “Las Geórgicas” dice que son marcados a fuego los becerros al nacer.

En España, Alfonso X el Sabio creó, en 1273, el “Honrado Consejo de la Mesta de Pastores”, concediéndole una serie de privilegios de paso, en los periodos de trashumancia, entre Castilla y León, con la creación de las famosas “cañadas reales” entre esas dos regiones.

Con la llegada al trono de los Reyes Católicos, se dicta en 1499,
sobre la obligatoriedad de “marcar, herrar y señalar el ganado” a todo tipo de ganado que usase las cañadas reales.

Se sabe que los primeros toros de lidia en América los trajo, el mismo conquistador, Hernán Cortés, a través de su primo Juan Gutiérrez Altamirano, Cortés marcaba su ganado con tres cruces.

Señala Cossío: “la costumbre de numerar las reses data de mediados del siglo XIX, es decir, del tiempo en que la selección de las ganaderías empezó a tener un carácter riguroso y una orientación segura”.

En la imágen.

1. Hierro de Hernán Cortés.
2. Hierro de la ganadería de Atenco, ganadería mexicana, ganadería más antigua del mundo (1522, según registro de la ANCTL).
3. Hierro de la ganadería del Raso de Portillo, ganadería más antigua de España (s.XVI)
4. Hierro de la ganadería del Marqués de Saltillo, origen de la sangre actual de la cabaña brava mexicana.
5. Hierro de la ganadería de San Mateo, madre de la mayor parte de las ganaderías mexicanas.
6. Hierro de la ganadería de Miura. Quizá la ganadería con más misticismo en la actualidad.

Deja un comentario